Las elecciones presidenciales y la Inmigración: tema olvidado

Vie, 12/01/2017 - 13:22 -- daniel.maureira

La primera vuelta de las elecciones presidenciales y los respectivos debates permitieron conocer en mayor o menor medida los énfasis que cada candidato/a planteaba en materia de educación, trabajo, salud, seguridad ciudadana, delincuencia, desarrollo económico, etc. Los equipos de campaña desplegaron con estrategias territoriales todas sus líneas de trabajo, lo que permitió estar al tanto de las principales propuestas de los programas de gobierno.

Sin embargo, el tema de la inmigración no estuvo presente en los debates presidenciales, y tampoco en las estrategias de campaña, ¿por qué?, siendo un tema tan relevante que se evidencia en elecciones presidenciales en otros países, aquí en Chile estuvo y continua estando ausente, aun cuando la inmigración nos revela una dimensión de la realidad social, que no nos deja indiferente como sociedad, como son los temas de la exclusión social, la falta de estructuras de oportunidades, la gran desigualdad territorial a la que se ven expuestos los sujetos que viven en barrios vulnerables, la precarización laboral etc. 

Por otra parte, también sorprendió, y nuevamente en esta segunda vuelta se evidencia, la invisibilización del voto migrante, los esfuerzos de invitar al ciudadano extranjero a votar fueron canalizados por instituciones como el Servicio Jesuita Migrante (SJM) y otras organizaciones de orden privado en ausencia de un llamado desde la institucionalidad pública y los candidatos. No obstante el universo de votantes, de acuerdo a las cifras entregadas por el SERVEL, alcanza los 267.116 posibles electores de origen extranjero, cifra que puede determinar el rumbo de las elecciones como fue elecciones pasadas, en la segunda vuelta del año 1999, Ricardo Lagos obtuvo su triunfo con una diferencia a favor de 187.589.

La inmigración al estar ausente de los debates presidenciales es negada como fenómeno social del cual nos debemos involucrar como sociedad, continuamos excluyendo a un “otro” que solo nos importa como sujeto instrumentalizado bajo la forma de mano de obra, o como sujeto de compasión para aquellos casos que evidencian la discriminación ante la opinión pública. Negar la inmigración, es negar los derechos de los más excluidos, negar la inmigración es no progresar en una sociedad que busca avanzar en un desarrollo con más igualdad, aspiración que si está presente en los debates presidenciales pero que sin incorporar la temática migrante queda nuevamente con una deuda en materia social.

Publicado por El quinto poder