Experta advierte que muchos chilenos confunden como “buen trabajador” a un extranjero que está siendo explotado

Jue, 12/21/2017 - 15:33 -- daniel.maureira

La especialista en migración y académica de la Universidad de Santiago, Dra. Daisy Margarit, valora el cambio de mirada de la población nacional hacia la inmigración, lo que corrobora una encuesta de Cadem, que arroja una alta valoración hacia el trabajador foráneo. Sin embargo, enfatiza que una gran cantidad de extranjeros se insertan en trabajos precarios, sin contrato o con jornadas más extensas de lo normal, debido a la falta de regulación en la materia. “Si uno piensa que un buen empleado es quien trabaja 12 horas diarias, es porque hay un problema de aprovechamiento. Esa persona probablemente no tiene otra alternativa de empleo”, sostiene.
Una encuesta de Cadem llamada ‘Empresas y Migrantes”, aplicada en octubre de este año a 883 chilenos mayores de 18 años, arrojó que los nacionales tienen una positiva percepción de los trabajadores extranjeros: un 78% de los consultados consideran la experiencia como “positiva”; un 75%, declara que les gustaría que su empresa contratara a migrantes; un 68% las considera “personas trabajadoras y responsables”; y solo un 7% señala que los nacidos en Chile son mejores empleados que los foráneos.

Al respecto, la experta en migración y académica del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la Universidad de Santiago, Dra. Daisy Margarit, valora el cambio de perspectiva de la población nacional respecto a la inmigración, lo que, desde su mirada, se encuentra influido por la mayor presencia de extranjeros en Chile en puestos de trabajo, desde hospitales a almacenes. Esto, según la doctora en sociología, obliga a nuestros compatriotas a interactuar con ellos y, de esta manera, derribar ciertos prejuicios que se construían solo por desconocimiento.

Sin embargo, advierte que esta percepción del extranjero como un ‘buen trabajador’ puede también estar evidenciando problemas propios de la población nacional. “La imagen de este buen trabajador asimila atributos de lo que nosotros, como chilenos, consideramos como tal, sin respetar las condiciones culturales de cada uno. Si uno piensa que un buen empleado es quien trabaja 12 horas diarias, es porque hay un problema de aprovechamiento. Esa persona está esa cantidad de horas porque no tiene otra alternativa de empleo, y es el medio que tienen de generar un nivel de ingresos que le permite establecerse en el país”, explica.

Aunque reconoce que los migrantes, en general, llegan a mejorar su calidad de vida, enviar dinero a su familia o traérsela a Chile, lo que hace que su desempeño sea, muchas veces, superior al de los trabajadores chilenos, insiste en que “gran porcentaje de la población migrante se inserta en empleos altamente precarios y eso hace que estén expuestos a vulneraciones en sus derechos laborales. Si no se tiene regulación, van a ser mucho más susceptibles, en empleos con características más precarizadas, con muchas horas de trabajo, condiciones de descanso que no se cumplen y exigencias que no son acordes al Código del Trabajo”.

Por eso, afirma que la Dirección del Trabajo debe poner mayor énfasis en fiscalizar este tipo de situaciones irregulares, pero no solo para la población migrante sino para los trabajadores en general, tanto nacionales como extranjeros.  “Muchas veces, la fiscalización surge de situaciones dramáticas que se conocen en la prensa o a través de la denuncia de otros ciudadanos que dan cuenta de esta precarización”, lamenta. No obstante, “también hay un rol ciudadano de denuncia… A veces, la sanción social es un castigo mucho mayor que una multa”, concluye.

Publicado por PROA Dirario Regional